viernes, 30 de octubre de 2009

....De Pollos


Tenía casi 5 años cuando un domingo en la mañana acompañé a mi mamama al mercado (así le llamo a la madre de mi madre), había comprado pescado y algunas verduras, al salir rumbo a la casa, caminábamos sin prisa intentando observando la multitud aproximarse con mas fuerza, habían vendedores ambulantes que repletaban las pistas con sus novedades, revistas, verduras, frutas y demás, a lo lejos las voces de los vendedores, risas de niños, voces de las amas de casa mientras avanzábamos por la tercera cuadra de chucherías.

Ella me cogía muy fuerte del brazo para no perderme entre la multitud abrazadora, habían instalado algunas jaulas con animales perritos, gatitos, loritos, lagartijas y otro mas, cuando divise a lo lejos en la mano de un hombre bajo de estatura algo que chillaba en su mano, eran pollitos, solté la mano de mi abuela y fui de frente a ellos, el vendedor me dejó acariciar uno de ellos, eran esponjitas amarillas que chillaban con sus pequeños piquitos metidos dentro de una canasta de paja.

Después de algunos segundos me los quitó de la mano y mamama preguntó – ¿cuanto están?, de pronto la bulla de la gente aglomerándose y los niños manoseando a los pobres animalitos me turbó, me distraje mirando a la gente grande llevar de la mano a sus hijos y sus bolsas de mercado, recordé a los pollitos y mamama me pregunto – ¿cuantos quieres? a lo que yo respondí – todos.

Sentí que la gente se multiplicaba como gérmenes, yo nerviosa sentí un jalón de la mano dispuesta de mi abuela, y caminamos hacia aquella vereda que nadie respetaba, yo seguía escuchando aquellos pio pio, pensé que los había abandonado con aquel vendedor, pero al oír que no se iban, coloque mi miraba en una nueva canasta que tenia, mamama en la mano, vi a los pollitos todos apresuraditos, tan chiquititos y amarillitos, caminamos y seguimos caminando por las calles hasta dispersar a la multitud, al llegar a casa pedí la canasta, y corri a mostrárselo a papapa y mis tías, ellas se molestaron por tanto ruido pero luego terminaron aceptando a los nuevos huéspedes, lleve la canasta la balcón de la casa, ubique la vieja jaula de Lorenzo, un loro muy pintón que falleció la navidad anterior por un ataque cardiaco.

Le coloqué papel periódico debajo y agua en un pequeño recipiente y otro con maíz, luego coloque uno por uno a los pollitos dentro de la jaula, conté catorce, después me quede observándolos por mucho tiempo hasta que me llamaron para almorzar.

Cada día después del colegio dejaba mi mochila y luego de saludar a mis abuelos y mis tías, subía a ver a los pollitos que rápidamente crecían, al poco tiempo ya no se dejaban alimentar y picoteaban mi pequeña mano.

Un día al regresar deje mi mochila, salude como de costumbre y subí a ver a mis pequeñas mascotas, pero no oí sus pio pio, abrí la puerta del balcón, y la jaula estaba vacía, pregunté y pregunté, donde estaban mis pollitos, a lo que nadie respondía, a tanta insistencia mía, me mintieron con que vinieron palomas y se las llevaron, lloré mucho, extrañaba a mis mascotitas.

El tiempo hizo que crecer odio mí, por aquellas mascotas fugitivas, no como otra clase de carne a no ser que sea res de una vez al mes y nada de pescado, comía pollo con furia, y hasta hoy los como en todas sus variedades, hace 4 años recordando a los pollos fugitivos, mis tías rieron y me contaron que un tío abuelo vino de visita y ellas muy felices les regalaron a todos mis pollitos, sin pensar en el odio que creció dentro de mi, y solo por eso hoy como pollo.

Pesadilla de Anhelo


Hace algún tiempo me pregunté, que es de las personas que algún día conocimos y hoy ya dejamos de ver, algunos siguen sus vidas y otros simplemente ya no la siguen.

Hoy me pregunto que el destino es impredecible, que la vida sorprende a cada segundo de nuestras vidas.


Nuestros 5 minutos de miseria se vuelven 5 años de pesadillas y el minuto de risa, se vuelve una vida de alegría, como es cuando encuentras en el camino a un desconocido y no quieres que nadie te busque, porque sientes que en un segundo la vida se te acaba, pero abres los ojos y siempre hay alguien por ti.


Ella pensaba que si fuese más guapa y un poco más lista y tal ves si fuera un tanto especial, tendría el valor de cruzar el vagón y poder hablar con aquel ser invisible que alumbraba el otro extremo del tren. Antonio se sentaba en el mismo lugar, siempre en frente y ni se imaginaba que ella llevaba su falda más bonita o aquella rosa en sus cabellos.


Antonio bostezaba al cristal y se le inundaban las pupilas. Tan rápido como de pronto cruzaron miradas, él suspiró, ella cerró los ojos, y apartan la vista. Ella contuvo la respiración y como un se puso a temblar.


Y así pasaban los días, de lunes a viernes cada hora, cada minuto y segundo, de estación a estación. Enfrente ellos dos y siempre el silencio.


Y de pronto ocurre, despertaron sus labios, pronunciaron su nombre tartamudeando y Antonio la miró, ellos pensaron, ella que fue tonta y el que no quería morir sin conocerla.


Y el tiempo se detuvo para ellos, se acerca diciendo -Yo no te conozco y ya te echaba de menos-.


Cada mañana era rechazo directo, pero desde entonces cada minuto de aquella estación era un minuto para seguir juntos a un mismo destino en este mismo tren.


Y al llegar, sus vidas cambiaron, aquel día especial de tanto silencio de desgracia, en aquella estación se tomaron la mano a la hora precisa a los segundos coordenadas, llegando al túnel que apaga la luz.


Y el encuentro de dos caras, agradecen a sus manos. Se vuelven valientes y el beso primero donde discurre insomnio del saber como y cuando se volvieron a encontrar tras tantos años en el mismo tren, entregándole el último soplo de su corazón.


El tren sufre aquel estrepitoso sonido y los vagones van colapsando las luces oscilan, viviendo en su mundo Antonio siente como su cuerpo se enfría dentro del metal húmedo de la chatarra de aquel tren, ella cae como una pluma vacía, que estaba ahí, y ya no, su cuerpo inerte es arrastrado, el sin vista extraña su sonrisa y ella sin respiración no siente la gravitación.

jueves, 15 de octubre de 2009

Patria Partida

El peruano de Perú de Atahualpa, ya no existe más, y ala vez, seguimos tan acomplejados, por aquella piel clara u oscura que en algunos rangos, no puden pisar el mismo territorio, como si nuestros pasos fueran comprados, y aun entre jóvenes, son expulsados de grupos sociales, por no tener dinero suficiente o por el apellido que nos reconoce.

martes, 13 de octubre de 2009

Miradas incompletas....

¿Sabes que es lo que más me encanta de ti? Esos pequeños ojos tuyos que hoy me dices que no son así, que hoy me dicen que no me miras, aquellos ojos negros azabache, que se abren para afirmar, y cierran para negar.

Me hiciste renacer aquella esperanza vaga de saber amar, de amarte a la distancia, sabes que es hoy, saber que eres tu quien existe para mi, y sabes que hoy será siempre hoy.

Cada instante será hoy, cada segundo de ti, será hoy, cada vez que te vea, estarán ahí, serás tú, y seré yo, seremos quienes fuimos, pero jamás podré ser yo.

Me miras, y yo trato de no mirarte, no puedo dejarte ir, no me pidas que me vaya, jamás me iré, estaré buscándote en la oscuridad de la noche fría, y en las mañanas húmedas, en los medio días grises, en las tardes violentas y en las cenas perfectas, ahí estarás, matándome y haciéndome revivir gota a gota de ser tu, y yo no seré yo.

Miénteme y dime que eres un sueño, que puedo soñarte despierta, que puedo estar junto a ti, tomarte de las manos y correr juntos a donde más nos plazca, que este mundo es solo tuyo y mío, pero mírame, mírame por amor de Dios!, si dices que existe con tanto fervor mírame, no te alejes, quédate aquí, si dices que lo busque ayúdame a revivir mi vida a cada centímetro de ti.

lunes, 12 de octubre de 2009

el de ser... Yo


son las 12.24, talvez las canciones hablen de un medio dia o de 4 y 40, yo hablo de un 12.24.

Sin motivo alguno más el pensar en ser, quien sa donde voy, ya no siento tner un rumbo, antes necesitaba de ese amor de ese cariño, que desee, por tanto tiempo hoy solo quiero vivir el hoy, porque pra mi el después ya no importa, el futuro es incierrto, hoy despertamos y mañana morimos de amor, al sentir el aire frio de los amaneceres despiertos, y el alba desumbrar, hoy el sol alumbra esplendoroso como quien se hace notar a un amor perdido, solo para que lo celebran pero en el ocaso se oculta, porque siente que ese amor, jamas notó su presencia.

"Asi son" es mi fras favortia, en media hora entraré a clases, mi profesor de Redacción no llegó a clases, hicimos una lista como casi las últimas clases, algunos compañeros se fueron, y otros se unieron en grupos, y yo vine a sentarme en un cubiculo de metro y medio cuadrado a escribi estas líneas, después de haber jugado Farmville, y escuchar a Matías Guerrero, aquella canción que me hace llorar, pero hoy ya no puedo llorar, ya no tengo lágrimas, siento que se me esta secando el alma, solo tengo fuerzas para caminar, tengo fuerzas para move algo rápido mis dedos y pinchar las teclas de este teclado que se traba en la letra E.

E, quinta letra del alafabeta, si alfabeta, no alfabeto, solo por el gusto de las letras griegas, y no existe ningun beto! ni enrique que nos ayude a sonreir, "somos asi", digo ahora, stoy a menos de cinco minutos de distancia de la Universidad, diria que tengo calo, porque al parecer estamos a mas de 25º C, pero tengo frio en las manos, y aun escribo sin parar, porque me oprime el pecho y ya el liquido natural oftalmico quiere desbordra mi cara, pero "asi soy".

El amor es uan enfermedad oí decir a alguien, talves lo leí en algún atículo, el amor si existe, solo hoy por hoy, se que es un virus que jamás se irá y afecta principlamente al corazon y luego a los musculos po ultimo al corazón, ni tampoc lo podemos encontrar en un chicha morada, ni en un libro de poesías.

El amor, no es amor, solo ste virus que ataca en nuetsro etsado mas vulnerable de necesitar ese amor que jamas llegraá y si llega, es dificl qu se vaya, y si se va, jamas se olvidará, solo se olvida cuando ese amor fue cruel, y pecaminoso.

Y más en mi estado, no lo olvidaré, porque en este mundo aún existe ese ser que piensa que su vida no tiene sentido, ese ser que hoy sonrie a la fuerza, y enoja por naturaleza, por quien morire y mi vida será feliz cuando el lo sea, aunque el pide lo mismo en viceversa.

Este virus, se plantó en mi, y en este estado la vulnrabilidad afecta más aun a mi cerebo en todo su splendor!

viernes, 2 de octubre de 2009

Hija de mi alma

Ahora me miras, y me coges la cara, me dices en tu idioma que juegue contigo, que vayamos juntas a ese mundo donde todo es perfecto y como no adorarte hijita, y si fueras mi hijita te adoraría mucho mas, pero casi lo eres, eres mas que un ángel travieso que nos hace reír con cada novedad semanal, eres tan inteligente que sin decirte nada vas de frente donde tu bisabuela a buscarla para saludarla, porque te gusta hablar y aunque te entendamos muy poco explicas tus pequeñas hazañas.

Como te gustan los peluches de mamama, sabes bien que no te los puedes llevar porque son ella y no son tuyos, sabes que no soy como te dice tu papá, y sabes que cuando bajo la cabeza y me pongo triste tus abrazos me hacen reír, para reír mucho mas juntas, y te encanta que nos tiremos en el jardín y dar vueltas sin parar hasta cansarte.


Y te gusta dormir con tu papá las pequeñas siestas de nunca despertar, sabes que cuando naciste fue tan rápido todo, que al verte por primera vez compartiendo la camita con aquel niño, quise cárgate pero la enfermera que ese placer solo lo tenía la madre, bueno yo te cargue después.


Fue tanta mi felicidad que hice lo que nunca hice, en nombre de tu bisabuelo te llamas en parte así, aunque no estés conmigo, te gusta lo mismo que a mi, solo que tu detestas las gaseosas y prefieres el agua mineral, y los muss una ver por semana.

Como decirte no, si eres lo mas preciado en la vida de cada integrante de la familia, como no caer ante ti, si me miras con aquellos enormes ojos y esa sonrisa descomunal que me arrastra a aquella infancia vaga, como no quererte petiza, si aunque no me veas seguido, sabes que te espero, y lo único que tienes que hacer es pedirme mas.

Si eres sangre de mi sangre, si eres parte del mes de los Andreses, si eres gemela de mi madre y hasta reducto de mis penas y de mis pocas emociones, eres pequeña más hermosa de este mundo, que tu vida esta destinada al poder de tu mirada y te influencia verbal.

martes, 29 de septiembre de 2009

In memorian of Saphie




Ella llegó un 7 de Diciembre de 1997, una tarde cálida de primavera, dentro de una panera, y sobre una franela, en el asiento posterior del auto de mi padre, no tenía más de 10 centímetros de colita a hocico, con los ojos y las orejas cerradas, emitiendo un indefenso gemido de recién nacida. Mi hermano le puso de nombre Saphi.

Ella cruce de terrier y schnauzer, barbuda, negra como la noche lúgubre, pero feliz como primavera todo el año, creció hasta el metro de estatura. Y nosotros seré inertes que deseábamos dar amor, y ella bien lo recibió, nadie fue mascota de nadie, porque ese respeto se prolongó mucho después que se comió a Paco nuestro adorable perico que comía pollo sobre la mesa.


Aquella pequeña a quien mis hermanos, mi madre y yo le enseñamos a caminar, a comer, y con un biberón a tragar leche, mas parecía una hija que se volvió en nuestra confidente, en nuestra suerte para vivir.

Detestaba cruzar las pistas, y detestó la calle hasta ya de muy grande. Recuerdo aquella vez que fuimos al campo y empezó a correr, tan chiquitita, como si solo tuviera 2 patitas, saltando rapidito como un juguetito a pilas.


Ella nos alegró la vida cuando menos nos imaginamos, recuerdo sus ladridos, y sus llantos a media noche, y cuando mi madre no se daba cuenta la hacia entrar a mi habitación y dormíamos juntas.


Recuerdo nuestra primera riña, ella me arañó la mano y yo le pegué un sopapo tan fuerte que lloramos juntas, porque ambas sangramos, y luego de horas de perdones mutuos, volvimos a esa felicidad que solo ella me daba.


Te evoco hoy, y te evocaré siempre mi hermana del alma, tu que desde arriba me miras, me observas, me ladras, y me das la patita.

Hace 5 años falleció, con 6 hijitos dentro de ella, solo 1 de ellos vive y aunque nunca lo llegué a conocer, sabré que ella, nos dejó el mejor recuerdo de todos.


viernes, 18 de septiembre de 2009

Manitos!

Son tantos los recuerdos que tengo de niñez, pero son tan especiales el haberlos pasado con ellos, mis hermanos, mayores que yo por 8 años, quienes me cuidaron desde que nací, me enseñaron a caminar y tropezar, las penas de amor y la realidad de la vida.

Cuando nuestra madre salía de casa, mis únicos amigos eran ellos, una niña entre 2 gorilones así los veía, y hasta hoy pues son más altos que yo y sus fuerzas aumentaron, con los que jugaba tanto, ellos son 2, que se complementan en uno.

Mis mejores consejeros, con quienes me puedo sentar a hablar horas de horas antes que recuerden a sus novias y me dejen de lado, para llamarlas o decirme hablamos, cuídatelo.

Como no pensar en ellos, si por ellos aprendí a tener miedo y a reír sin parar, a soñar y llorar. Aquellos juegos que de niños como el muñeco de la lámpara, o al juntar sus camarotes e imaginar que era un barco.

Ellos querían un hermanito, pero nací yo, por ellos hoy soy quien soy, fueron parte del modelo que quiero ser para siempre, somos la especie de cuento simbólico en que cada uno vive por su lado desde hace tiempo, y con quienes ya hoy no hay motivos de risas.

Hoy somos tres entes diferentes, ellos altos, y de ojos color verde y yo una negra como aun me llama mi padre trigueña y de ojos pardos, aquel remedo de carne gelatinosa que cuidaron y adoraron desde su nacimiento.

Pero ellos están ahí, ya no me dan consejos, pero que mi madre perdone, me enseñaron lo que es la vida, y lo que significa la muerte, los golpes, las maldiciones, los llantos, los abrazos y aquella infancia que quedara grabada en mi mente hasta la muerte.